Helaman 6:26–27

Y he aquí, estos juramentos y pactos secretos no llegaron a Gadiantón de los anales confiados a Helamán; mas he aquí, los inculcó en el corazón de Gadiantón aquel mismo ser que indujo a nuestros primeros padres a que comiesen del fruto prohibido; sí, aquel mismo ser que conspiró con Caín, que si asesinaba a su hermano Abel, el mundo no lo sabría. Y desde entonces conspiró con Caín y sus secuaces.

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