Porque la maldad quema como fuego;
_devorará los cardos y espinas;
_y levantará llama en lo espeso de los bosques,
_y ascenderán como humo en remolinos.
Por la ira del Señor de los Ejércitos se obscurecerá la tierra,
_y el pueblo será como pábulo de fuego;
_nadie tendrá piedad de su hermano.
Y el hombre arrebatará a su diestra, y sentirá hambre;
_y comerá a su siniestra, y no quedará satisfecho;
_cada cual comerá la carne de su propio brazo:
_Manasés a Efraín, y Efraín a Manasés;
_y ambos estarán contra Judá.
Con todo esto, no se ha mitigado su ira,
_sino que su mano aún está extendida.