Pero el pueblo no se vuelve hacia aquel que lo castiga,
_ni busca al Señor de los Ejércitos.
Por tanto, el Señor cortará de Israel cabeza y cola, rama y caña, en un mismo día.
_El anciano es la cabeza;
_y el profeta que enseña mentiras es la cola.
Porque los caudillos de este pueblo lo hacen errar;
_y los que ellos guían son destruidos.
Por tanto, el Señor no se complacerá en sus jóvenes,
_ni de sus huérfanos y viudas tendrá misericordia;
_porque todos son hipócritas y malhechores,
_y toda boca habla necedades.
Con todo esto, no se ha mitigado su ira,
_sino que su mano aún está extendida.