¡Oh, la grandeza y la justicia de nuestro Dios!
Porque él ejecuta todas sus palabras,
_y han salido de su boca,
_y su ley se debe cumplir.
Mas he aquí, los justos,
_los santos del Santo de Israel,
_aquellos que han creído en el Santo de Israel,
_quienes han soportado las cruces del mundo y menospreciado la vergüenza de ello,
_estos heredarán el reino de Dios que fue preparado para ellos desde la fundación del mundo,
_y su gozo será completo para siempre.
¡Oh, la grandeza de la misericordia de nuestro Dios,
_el Santo de Israel!
Pues él libra a sus santos de ese terrible monstruo, el diablo
_y muerte e infierno,
_y de ese lago de fuego y azufre,
_que es tormento sin fin.