2 Nephi 10:3–6

Por tanto, como os dije, debe ser menester que Cristo—pues anoche me dijo el ángel que ese sería su nombre— venga entre los judíos, entre aquellos que son de los más inicuos del mundo; y ellos lo crucificarán. Porque así conviene a nuestro Dios, y no hay ninguna otra nación sobre la tierra que crucificaría a su Dios. Porque si se efectuasen entre otras naciones los grandes milagros, se arrepentirían y sabrían que él es su Dios. Mas a causa de supercherías sacerdotales e iniquidades, los de Jerusalén endurecerán su cerviz contra él, para que sea crucificado. Así que, por motivo de sus iniquidades, vendrán sobre ellos destrucciones, hambres, pestes y efusión de sangre; y los que no sean destruidos serán dispersados entre todas las naciones.

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