Y así fue como el Señor derramó sus bendiciones sobre esta tierra, que era escogida sobre todas las demás tierras; y mandó que quienes poseyeran la tierra, la poseyeran para los fines del Señor, o serían destruidos cuando hubiesen madurado en la iniquidad; porque sobre estos, dice el Señor,
derramaré la plenitud de mi ira.