Y ahora llamamos dichosos a los soberbios; sí, los que obran iniquidad son ensalzados; sí, aun son librados los que tientan a Dios. Entonces los que temían al Señor hablaron a menudo, cada uno a su compañero; y el Señor escuchó y oyó; y fue escrito un libro de memorias delante de él para aquellos que temían al Señor y pensaban en su nombre.