Y acaeció que después que hubo dicho estas palabras, no pudo hablar más, y entregó el espíritu. [i]2350[/i] Y cuando los de la multitud hubieron presenciado que él había dicho estas cosas cuando estaba a punto de entregar el espíritu, se asombraron en extremo; tanto así que el poder de Dios descendió sobre ellos, y fueron dominados de modo que cayeron a tierra.