Jarom 5–6

Y ahora bien, he aquí, habían pasado ya doscientos años, y el pueblo de Nefi se había hecho fuerte en el país. Se esforzaban por guardar la ley de Moisés y santificar el día de reposo ante el Señor. Y no profanaban ni tampoco blasfemaban; y las leyes del país eran sumamente estrictas.

Y estaban esparcidos sobre gran parte de la superficie de la tierra, y los lamanitas también. Y estos eran mucho más numerosos que los nefitas, y se deleitaban en el asesinato y bebían la sangre de animales.

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