[1 Nefi 15:21–36 ] La limpieza en el reino de Dios

Pero he aquí, os digo que el reino de Dios no es inmundo, y ninguna cosa impura puede entrar en el reino de Dios; de modo que es necesario que se prepare un lugar de inmundicia para lo que es inmundo. Y se ha preparado un lugar; sí, aquel infierno horroroso de que he hablado, y quien lo ha preparado es el diablo. Por tanto, el estado final de las almas de los hombres es morar en el reino de Dios, o ser expulsados, por razón de esa justicia a que me he referido. Así que los malos son desechados de entre los justos, y también de aquel árbol de la vida, cuyo fruto es el más precioso y el más apetecible de todos los frutos; sí, y es el más grande de todos los dones de Dios. Y así hablé a mis hermanos. Amén.

From section: El entendimiento y respuesta de Nefi

From page: Lehitas en Jerusalén y Arabia

Commentary