Y endurecieron sus corazones de cuando en cuando, y vilipendiaron a Moisés y también a Dios. No obstante, sabéis que por su incomparable poder fueron conducidos a la tierra de promisión. Y ahora, después de todas estas cosas, ha llegado el tiempo en que se han vuelto inicuos, sí, casi hasta la madurez; y no sé si en este día están a punto de ser destruidos, porque sé que ciertamente vendrá el día en que deben ser destruidos, salvo unos pocos solamente que serán llevados al cautiverio. Por tanto, el Señor mandó a mi padre que partiera para el desierto; y los judíos también procuraron matarlo; sí, y vosotros también habéis procurado quitarle la vida. Por tanto, sois homicidas en vuestros corazones y sois como ellos.