Por tanto, no supieron por dónde habían de dirigir el barco, y en esto se desató una fuerte tempestad, sí, una tempestad fuerte y terrible, y fuimos impulsados hacia atrás sobre las aguas durante tres días; y empezaron a temer en gran manera que fueran a ahogarse en el mar. [i]2695[/i] Sin embargo, no me desataban.