Y aconteció que vi a un hombre vestido con un manto blanco, el cual llegó y se puso delante de mí. Y sucedió que me habló y me mandó que lo siguiera. [i]2135[/i] Y aconteció que mientras lo seguía, vi que me hallaba en un desierto obscuro y lúgubre. Y después de haber caminado en la obscuridad por el espacio de muchas horas, empecé a implorarle al Señor que tuviera compasión de mí, de acuerdo con la multitud de sus tiernas misericordias.