Y el ángel me dijo: ¡Mira! Y miré, y vi que murieron en rectitud tres generaciones; y sus vestidos eran blancos, así como los del Cordero de Dios; y me dijo el ángel: Éstos son emblanquecidos en la sangre del Cordero, a causa de su fe en él. Y yo, Nefi, también vi a muchos de los de la cuarta generación que murieron en rectitud.