En un tiempo fueron un pueblo deleitable; y tuvieron a Cristo por pastor suyo; sí, Dios el Padre los guiaba. Mas ahora, he aquí que Satanás los lleva, tal como tamo que se lleva el viento, o como el barco que, sin velas ni ancla, ni cosa alguna con qué dirigirlo, es azotado por las olas; y así como la nave son ellos.