Y ahora bien, quisiera que supieseis que aun desde la época de Abraham ha habido muchos profetas que han testificado de estas cosas; sí, he aquí, el profeta Zenós testificó osadamente; y por tal razón lo mataron; y he aquí, también Zenoc, y también Ezías, y también Isaías, y Jeremías (Jeremías fue el mismo profeta que testificó de la destrucción de Jerusalén), y ahora sabemos que Jerusalén fue destruida, según las palabras de Jeremías. ¿Entonces, por qué no ha de venir el Hijo de Dios, según su profecía?