Mas he aquí, lo examinaréis, y hallaréis sangre en las faldas de su manto. Y cuando hayáis visto esto, diréis: ¿De dónde viene esta sangre? ¿Acaso no sabemos que es la sangre de tu hermano? Entonces temblará, y se pondrá pálido, como si le hubiese llegado la muerte.