Jacob 5:51–54

Y dijo el Señor:

“Sí, la dejaré un poco más, porque me aflige que tenga que perder los árboles de mi viña. Por tanto, tomemos algunas de las ramas de estos que he plantado en las partes más bajas de mi viña, e injertémoslas en el árbol del cual procedieron; y arranquemos del árbol esas ramas cuyo fruto es el más amargo, e injertemos en su lugar las ramas naturales del árbol. Y haré esto para que no perezca el árbol, a fin de que quizá preserve sus raíces para mi propio fin. Y he aquí, todavía están vivas las raíces de las ramas naturales del árbol que planté donde me pareció bien; por tanto, a fin de que yo las conserve también para mi propio fin, tomaré de las ramas de este árbol, y las injertaré en ellas. Sí, injertaré en ellas las ramas de su árbol original, para que yo preserve también las raíces para mí, para que cuando lleguen a tener suficiente fuerza tal vez me produzcan buen fruto, y me gloríe aún en el fruto de mi viña.”

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