Y sucedió que pasó mucho tiempo, y el Señor de la viña dijo a su siervo:
Ven, descendamos a la viña para que podamos trabajar en ella. Y aconteció que el Señor de la viña y también su siervo bajaron a la viña a trabajar; y sucedió que el siervo dijo a su amo: He aquí, mira; contempla el árbol.