Y después de tres días, habiendo consultado con sus sacerdotes, mandó el rey que fuera llevado otra vez ante él. Y le dijo:
Abinadí, hemos encontrado una acusación contra ti, y mereces la muerte. Porque has dicho que Dios mismo bajará entre los hijos de los hombres; y ahora, a causa de esto se te quitará la vida, a menos que te retractes de todas las palabras que has hablado para mal contra mí y mi pueblo.