Recolonización de la tierra de Nefi

La Ejecución y Consecuencias de Abinadí

Mosiah 17:6–8

Tres días después, Noé lo acusa de blasfemia, y amenaza con condenarlo a muerte a menos que se retracte de lo que dijo.

Y después de tres días, habiendo consultado con sus sacerdotes, mandó el rey que fuera llevado otra vez ante él. Y le dijo:

Abinadí, hemos encontrado una acusación contra ti, y mereces la muerte. Porque has dicho que Dios mismo bajará entre los hijos de los hombres; y ahora, a causa de esto se te quitará la vida, a menos que te retractes de todas las palabras que has hablado para mal contra mí y mi pueblo.

Mosiah 17:9–10

Abinadí se niega a comprometerse, y nuevamente advierte sobre la inminente ira de Dios.

Luego le dijo Abinadí:

Te digo que no me retractaré de las palabras que te he hablado concernientes a este pueblo, porque son verdaderas; y para que sepas que son ciertas, he permitido que yo caiga en tus manos. Sí, y padeceré aun hasta la muerte, y no me retractaré de mis palabras, y permanecerán como testimonio en contra de ti. Y si me matas, derramarás sangre inocente, y esto también quedará como testimonio en contra de ti en el postrer día.

Mosiah 17:11–12

Noé, preocupado por lo que está diciendo Abinadí, considera liberarlo, pero los sacerdotes lo convencen de lo contrario.

Y ahora el rey Noé estaba a punto de soltarlo, porque temía su palabra; sí, tenía miedo de que los juicios de Dios cayeran sobre él. Mas los sacerdotes dieron voces contra Abinadí, y empezaron a acusarlo, diciendo:

Ha vituperado al rey.

Por tanto, el rey fue incitado a la ira en contra de él, y lo entregó para que lo mataran.

Mosiah 17:13–20

Abinadí es quemado en la estaca y pronuncia una última advertencia de venganza.

Y sucedió que se lo llevaron y lo ataron; y torturaron su carne con brasas, sí, hasta la muerte. Y cuando las llamas empezaban a quemarlo, clamó a ellos, diciendo:

He aquí, así como habéis obrado conmigo, así acontecerá que vuestros descendientes harán que muchos padezcan los dolores que yo padezco, sí, los dolores de la muerte por fuego; y esto porque creen en la salvación del Señor su Dios.

Y ocurrirá que vosotros seréis afligidos con toda clase de enfermedades, a causa de vuestras iniquidades. Sí, y seréis heridos por todos lados, y seréis echados y dispersados de un lado al otro, así como una manada de ganado silvestre es acosada por salvajes y feroces bestias.

Y en aquel día os cazarán, y caeréis en manos de vuestros enemigos; y entonces padeceréis, así como yo padezco, los dolores de la muerte por fuego. Así ejecuta Dios su venganza sobre aquellos que destruyen a su pueblo.

¡Oh Dios, recibe mi alma!

Y ahora bien, cuando Abinadí hubo dicho estas palabras, cayó, habiendo padecido la muerte por fuego; sí, habiéndosele ejecutado porque no quiso negar los mandamientos de Dios, habiendo sellado la verdad de sus palabras con su muerte.

Mosiah 18:32

Noé autoriza una operación encubierta para recabar inteligencia sobre Alma y aquellos que podrían haberlo seguido.

Mas he aquí, sucedió que el rey, habiendo descubierto un movimiento entre los del pueblo, envió a sus siervos para vigilarlos. Por tanto, el día en que estaban reuniéndose para oír la palabra del Señor fueron denunciados ante el rey.

Mosiah 18:33

Noé supone que Alma está planeando una insurrección en las aguas de Mormón, y ordena a su ejército atacarlo.

Y el rey dijo que Alma estaba incitando al pueblo a que se rebelara contra él; por tanto, envió a su ejército para que los destruyera.

Mosiah 19:1

El ejército no logra encontrar al grupo de Alma, que al parecer ya había abandonado las aguas de Mormón.

Y aconteció que el ejército del rey volvió, después de haber buscado en vano al pueblo del Señor.

Mosiah 19:2–3

Como respuesta a las acciones de Noé, él pierde el apoyo de muchos de sus súbditos.

Y ahora bien, he aquí, las fuerzas del rey eran pequeñas, pues habían sido reducidas, y empezó a haber una división entre el resto del pueblo. Y la parte menor empezó a proferir amenazas contra el rey, y empezó a haber una gran contención entre ellos.

Mosiah 19:4

Un hombre desafecto, Gedeón, trama matar a Noé.

Ahora bien, había entre ellos un hombre que se llamaba Gedeón; y como era un hombre fuerte y enemigo del rey, sacó, por tanto, su espada y juró en su ira que mataría al rey.

Mosiah 19:5

Gedeón entra en batalla con Noé.

Y aconteció que peleó con el rey,

Mosiah 19:5–6

Noé, sabiendo que no es rival para Gedeón, corre hacia una torre cerca del templo, con Gedeón pisándole los talones.

…y cuando el rey vio que estaba a punto de vencerlo, huyó, y corrió, y se subió a la torre que estaba cerca del templo. Y Gedeón lo siguió, y estaba a punto de subir a la torre para matar al rey…