Y ahora bien, os digo que vendrá el tiempo en que la salvación del Señor será declarada a toda nación, tribu, lengua y pueblo.
¡Sí, tus centinelas levantarán sus voces, oh Señor! Unánimes cantarán, porque verán ojo a ojo, cuando el Señor hiciere volver a Sion.
¡Prorrumpid en gozo! ¡Cantad juntamente, soledades de Jerusalén! Porque el Señor ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén.
El Señor ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los extremos de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.