Alma 31:5–7,11

Y como la predicación de la palabra tenía gran propensión a impulsar a la gente a hacer lo que era justo—sí, había surtido un efecto más potente en la mente del pueblo que la espada o cualquier otra cosa que les había acontecido— por tanto, Alma consideró prudente que pusieran a prueba la virtud de la palabra de Dios.

Así pues, tomó a Ammón, a Aarón y a Omner; y dejó a Himni en la iglesia de Zarahemla; mas llevó consigo a los primeros tres, y también a Amulek y a Zeezrom, los cuales se hallaban en Melek; y también llevó a dos de sus hijos.

Pero no llevó al mayor de sus hijos, que se llamaba Helamán; y los nombres de los que llevó consigo eran Shiblón y Coriantón; y estos son los nombres de los que fueron con él entre los zoramitas para predicarles la palabra.


Sí, y en fin, pervertían las vías del Señor en muchísimos casos; por lo tanto, por esta razón, Alma y sus hermanos fueron a su tierra para predicarles la palabra.

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