Y sucedió que se retiraron y se fueron, mas volvieron al día siguiente; y el juez golpeó a Alma y a Amulek de nuevo en las mejillas. Y muchos también avanzaron y los golpearon, diciendo:
¿Os pondréis otra vez a juzgar a este pueblo y a condenar nuestra ley?
_Si tenéis tan grande poder,
_¿por qué no os libertáis a vosotros mismos?