Entonces Alma, [i]2864[/i] notando que las palabras de Amulek habían callado a Zeezrom, pues vio que Amulek lo había sorprendido en sus mentiras y ardides para destruirlo, y viendo que Zeezrom, consciente de su culpabilidad, empezaba a temblar, Alma abrió su boca y comenzó a hablarle y a afirmar las palabras de Amulek, y a explicar las cosas, o aclarar las Escrituras más de lo que Amulek había hecho.