Y las palabras que Alma habló a Zeezrom las oyó la gente que se hallaba alrededor; porque era grande la multitud, y de este modo habló él:
Bien, Zeezrom, ya que se te ha sorprendido en tus mentiras y artificios, pues no solamente has mentido a los hombres, sino que has mentido a Dios; porque he aquí, él conoce todos tus pensamientos, y ya ves que tus pensamientos nos son manifestados por su Espíritu; y ves que sabemos que tu plan era un plan sutilísimo, según la astucia del diablo, para mentir y engañar a este pueblo, a fin de incitarlo contra nosotros para que nos injuriaran y echaran fuera.
Y este fue un plan de tu adversario; y él ha ejercido su poder en ti. Ahora quisiera que recordaras que lo que a ti te digo, lo digo a todos. Y he aquí, os digo a todos que esto fue una trampa del adversario, la cual ha tendido para entrampar a este pueblo, a fin de sujetaros a él, para ligaros con sus cadenas y encadenaros a la destrucción sempiterna, según el poder de su cautiverio.