Ahora bien, cuando Alma hubo hablado estas palabras, Zeezrom empezó a temblar sobremanera, porque más y más se convencía del poder de Dios; [i]2865[/i] y también estaba convencido de que Alma y Amulek sabían de él, pues se había convencido de que conocían los pensamientos e intenciones de su corazón; porque les era dado el poder para saber de aquellas cosas de acuerdo con el espíritu de profecía.