Porque percibo que andáis por las sendas de la rectitud.
_Veo que os halláis en el camino que conduce al reino de Dios;
_sí, percibo que estáis enderezando sus sendas.
Veo que se os ha hecho saber, por el testimonio de su palabra,
_que él no puede andar en sendas tortuosas;
_ni se desvía de aquello que ha dicho;
_ni hay en él sombra de apartarse de la derecha a la izquierda, o del bien al mal;
_por tanto, su curso es un giro eterno.