Pues he aquí, os digo que muchas cosas han de venir; y he aquí, hay una que es más importante que todas las otras, pues he aquí, no está muy lejos el día en que el Redentor viva y venga entre su pueblo.
He aquí, no digo que vendrá entre nosotros mientras esté morando en su cuerpo terrenal; pues he aquí, el Espíritu no me ha dicho que tal sería el caso. Ahora bien, con respecto a ello, no sé; pero esto sí sé: que el Señor Dios tiene poder para hacer todas las cosas que van de conformidad con su palabra.