Ahora bien, cuando el juez superior vio esto, extendió su mano y escribió a Korihor, diciendo:
“¿Estás convencido del poder de Dios? ¿En quién querías que Alma te manifestara su señal? ¿Querías que afligiera a otros para mostrarte una señal? He aquí, te ha mostrado una señal; y ahora, ¿disputarás más?”