Yo, Alma, habiendo sido consagrado por mi padre Alma para ser sumo sacerdote sobre la iglesia de Dios, ya que él tenía el poder y la autoridad de Dios para hacer estas cosas, he aquí, os digo que él empezó a establecer una iglesia en la tierra que se hallaba en las fronteras de Nefi; sí, la tierra que era llamada la tierra de Mormón; sí, y bautizó a sus hermanos en las aguas de Mormón. Y he aquí, os digo que fueron librados de las manos del pueblo del rey Noé por la misericordia y el poder de Dios. Y después de esto, he aquí, fueron reducidos a la servidumbre por la mano de los lamanitas en el desierto; sí, os digo que se hallaban en el cautiverio, y nuevamente el Señor los libró de la servidumbre por el poder de su palabra; y se nos trajo a esta tierra, y aquí empezamos a establecer la iglesia de Dios por toda esta tierra también.