Y tras esto se separaron unos de otros, sin preocuparse por lo que habían de comer, ni por lo que habían de beber, ni por lo que habían de vestir. Y el Señor les proveyó a fin de que no padeciesen hambre, [i]1651[/i] ni tuviesen sed; sí, y también les dio fuerza para que no padeciesen ningún género de aflicciones que no fuesen consumidas en el gozo de Cristo. Y esto aconteció según la oración de Alma; y esto porque oró con fe.