Mas he aquí, si un hombre llegare entre vosotros y dijere:
Haced esto, y no hay mal; haced aquello, y no padeceréis;
Sí, dirá:
Andad según el orgullo de vuestros propios corazones;
Sí, id en pos del orgullo de vuestros ojos, y haced cuanto vuestro corazón desee;
Y si un hombre viniere entre vosotros y dijere esto, lo recibiréis y diréis que es profeta.