Y sucedió que avanzaron hasta las fronteras de la tierra de Abundancia, arrojando a los nefitas delante de ellos y matando a muchos. Pero ocurrió que les salió al encuentro Teáncum, el mismo que había matado a Moriantón y atajado a su pueblo en su fuga. Y sucedió que igualmente detuvo a Amalickíah, mientras este marchaba con su numeroso ejército para posesionarse de la tierra de Abundancia, como también de la tierra hacia el norte. Mas he aquí que se contrarió al ser rechazado por Teáncum y sus hombres, porque eran grandes guerreros; pues cada uno de los hombres de Teáncum sobrepujaba a los lamanitas en su fuerza y en su destreza guerrera, al grado de que lograron aventajar a los lamanitas.