Y Pahorán volvió a su asiento judicial; y Helamán emprendió otra vez la predicación de la palabra de Dios al pueblo; pues por causa de tantas guerras y contenciones, se había hecho necesario que de nuevo se hiciera una reglamentación en la iglesia.
Por tanto, Helamán y sus hermanos salieron y declararon la palabra de Dios con mucho poder, convenciendo a mucha gente de sus iniquidades, lo que los hizo arrepentirse de sus pecados y ser bautizados para el Señor su Dios. Y ocurrió que otra vez establecieron la iglesia de Dios por toda la tierra. Sí, y se establecieron reglamentos concernientes a la ley; y fueron elegidos sus jueces y jueces superiores.