Y sucedió en el año decimonoveno del gobierno de los jueces sobre el pueblo de Nefi, que Alma fue a su hijo Helamán, y le dijo:
¿Crees las palabras que te hablé concernientes a estos anales que se han llevado?
Y Helamán le dijo:
Sí; yo creo.
Y agregó Alma:
¿Crees en Jesucristo, que ha de venir?
Y él dijo:
Sí, creo todas las palabras que tú has hablado.
Y Alma añadió enseguida:
¿Guardarás mis mandamientos?
Y él dijo:
Sí, guardaré tus mandamientos con todo mi corazón.
Entonces le dijo Alma:
Bendito eres; y el Señor te hará prosperar en esta tierra. Mas he aquí, tengo algo que profetizarte; pero lo que yo te profetice, no lo divulgarás; sí, lo que yo te profetice no se dará a conocer sino hasta que la profecía sea cumplida; por tanto, escribe las palabras que voy a decir.