He aquí, dirijo mi epístola a Pahorán, de la ciudad de Zarahemla, el cual es el juez superior y gobernador de la tierra, y también a todos los que este pueblo ha elegido para gobernar y dirigir los asuntos de esta guerra. Porque he aquí, tengo algo que decirles por vía de reprobación; pues he aquí, vosotros mismos sabéis que se os ha nombrado para reclutar hombres y armarlos con espadas y con cimitarras, y con todo género de armas de guerra de todas clases, y enviarlos contra los lamanitas, en cualquier parte que invadiesen nuestra tierra.