He aquí, espero ayuda de vosotros; [i]1732[/i] y a menos que nos suministréis auxilio, he aquí, vengo contra vosotros, sí, en la tierra de Zarahemla, y os heriré con la espada al grado de que no tendréis más poder para impedir el progreso de este pueblo en la causa de nuestra libertad. Pues he aquí, el Señor no consentirá que viváis y aumentéis en vuestras iniquidades para destruir a su justo pueblo.