[Alma 61:1–21] Resistir el mal

Por lo tanto, mi querido hermano Moroni, resistamos al mal, y el mal que no podamos resistir con nuestras palabras, sí, tal como las rebeliones y disensiones, resistámoslo con nuestras espadas para que retengamos nuestra libertad, para que nos regocijemos en el gran privilegio de nuestra iglesia y en la causa de nuestro Redentor y nuestro Dios. Por lo tanto, ven a mí rápidamente con unos pocos de tus hombres, [i]1734[/i] y deja el resto al mando de Lehi y de Teáncum; dales facultad para conducir la guerra en esa parte de la tierra, según el Espíritu de Dios, que también es el espíritu de libertad que está en ellos.

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