Y así Moroni y Pahorán se habían apoderado de la ciudad de Nefíah sin la pérdida de una sola alma; y hubo muchos de los lamanitas que fueron muertos. Y aconteció que muchos de los lamanitas que eran prisioneros desearon unirse al pueblo de Ammón y ser un pueblo libre. Y sucedió que a cuantos lo desearon, les fue concedido según sus deseos. De modo que todos los prisioneros lamanitas se unieron al pueblo de Ammón, y empezaron a trabajar en sumo grado, labrando la tierra, cultivando toda especie de granos y criando rebaños y ganados de todas clases; y así se vieron los nefitas aliviados de un gran peso; sí, al grado de que fueron aliviados de todos los prisioneros lamanitas.