Y aconteció que los ejércitos de los lamanitas sobre el mar del oeste, hacia el sur, durante la ausencia de Moroni motivada por algunas intrigas entre los nefitas, las que causaron disensiones entre ellos, habían ganado algún terreno a los nefitas, sí, al grado de que se habían apoderado de varias de sus ciudades en aquella parte de la tierra. Y así, por causa de la iniquidad entre ellos, sí, por las disensiones e intrigas entre ellos mismos, los nefitas se vieron en las más críticas circunstancias.
Y estas son las ciudades de las cuales los lamanitas se han posesionado derramando la sangre de tantos de nuestros valientes hombres: La tierra de Manti o ciudad de Manti, y la ciudad de Zeezrom, y la ciudad de Cumeni, y la ciudad de Antipara.