Ahora bien, no sabemos el motivo por el cual el gobierno no nos concede más fuerzas; ni estos hombres que han venido a nosotros saben por qué no hemos recibido mayores fuerzas. He aquí, no sabemos si habéis fracasado y os habéis llevado las fuerzas para esa parte de la tierra; si así es, no es nuestro deseo murmurar.
Mas si no es así, he aquí, tememos que haya alguna disensión en el gobierno, de modo que no mandan más hombres en nuestro auxilio; porque sabemos que son más numerosos que los que han enviado. Mas he aquí, no importa. Confiamos en que Dios nos librará, no obstante lo débiles que estén nuestros ejércitos, sí, y nos librará de las manos de nuestros enemigos.