Sí, y te digo además, que si este pueblo altamente favorecido del Señor cae en transgresión, y se convierte en una gente perversa y adúltera, el Señor los entregará, para que así lleguen a ser débiles como sus hermanos; y no los preservará más por su incomparable y milagroso poder, como hasta aquí ha preservado a nuestros padres.