Y sucedió que Mosíah leyó, e hizo que se leyeran los anales de Zeniff a su pueblo; sí, leyó los anales del pueblo de Zeniff desde la época en que salieron de la tierra de Zarahemla, hasta que volvieron otra vez. Y también leyó la narración de Alma y sus hermanos, y todas sus aflicciones, desde el día en que salieron de la tierra de Zarahemla, hasta la ocasión en que volvieron.