Bendito eres tú, Alma, y benditos son aquellos
_que fueron bautizados en las aguas de Mormón.
Bendito eres por causa de tu extremada fe
_en tan solo las palabras de mi siervo Abinadí.
Y benditos son ellos a causa de su extremada fe
_en tan solo las palabras que tú les has hablado.
Y bendito eres porque has establecido una iglesia entre este pueblo;
_y serán establecidos,
_y ellos serán mi pueblo.
Sí, bendito es este pueblo que está dispuesto a llevar mi nombre;
_porque en mi nombre serán llamados;
_y son míos.