[Mosiah 29:4–36] La importancia de la justicia

Y aun yo mismo he obrado con todo el poder y las facultades que he poseído, para enseñaros los mandamientos de Dios y para establecer la paz en todo el país, a fin de que no hubiera guerras ni contenciones, ni robo, ni rapiña, ni asesinatos, ni iniquidades de ninguna clase. Y a quienquiera que ha cometido iniquidad, he castigado de acuerdo con el delito que ha cometido, según la ley que nos han dado nuestros padres. Ahora bien, os digo que por motivo de que no todos los hombres son justos, no conviene que tengáis un rey o reyes para que os gobiernen. Pues he aquí, ¡cuánta iniquidad un rey malo hace cometer; sí, y cuán grande destrucción!

From section: Reforma del Gobierno

From page: Zarahemla bajo el régimen monárquico

Commentary