Alma 19:30–32

Y cuando hubo dicho esto, trabó las manos, rebosando de gozo y hablando muchas palabras que no fueron comprendidas; y hecho esto, tomó de la mano al rey Lamoni, y he aquí, este se levantó y se puso en pie. Y en el acto, viendo él la contención entre los de su pueblo, se adelantó y empezó a reprenderlos y a enseñarles las palabras que había oído de la boca de Ammón; y cuantos oyeron sus palabras creyeron y se convirtieron al Señor. Pero hubo muchos entre ellos que no quisieron oír sus palabras; por tanto, siguieron su camino.

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