Alma 19:28–29

Y mientras así se hallaban contendiendo, llegó la criada que había hecho que se reuniera la multitud, y cuando vio la contención que había entre ellos, se contristó hasta derramar lágrimas. Y sucedió que fue y tomó a la reina de la mano, para tal vez levantarla del suelo; y en cuanto le tocó la mano, ella se puso de pie y clamó en alta voz, diciendo:

¡Oh bendito Jesús,
_que me ha salvado de un terrible infierno!

¡Oh Dios bendito,
_ten misericordia de este pueblo!

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Commentary