La misión de los Hijos de Mosiah con los Lamanitas

Conversación Prologada

Alma 19:28–29

Abish regresa y, entristecida por las discordias, se acerca a la reina y la ayuda a levantarse—la reina alaba a Jesús, y anuncia su conversión.

Y mientras así se hallaban contendiendo, llegó la criada que había hecho que se reuniera la multitud, y cuando vio la contención que había entre ellos, se contristó hasta derramar lágrimas. Y sucedió que fue y tomó a la reina de la mano, para tal vez levantarla del suelo; y en cuanto le tocó la mano, ella se puso de pie y clamó en alta voz, diciendo:

¡Oh bendito Jesús,
que me ha salvado de un terrible infierno!

¡Oh Dios bendito,
ten misericordia de este pueblo!

Alma 19:30–32

La reina levanta al rey, y ellos comienzan a enseñar las palabras de Ammón a la gente que está en desacuerdo.

Y cuando hubo dicho esto, trabó las manos, rebosando de gozo y hablando muchas palabras que no fueron comprendidas; y hecho esto, tomó de la mano al rey Lamoni, y he aquí, este se levantó y se puso en pie. Y en el acto, viendo él la contención entre los de su pueblo, se adelantó y empezó a reprenderlos y a enseñarles las palabras que había oído de la boca de Ammón; y cuantos oyeron sus palabras creyeron y se convirtieron al Señor. Pero hubo muchos entre ellos que no quisieron oír sus palabras; por tanto, siguieron su camino.

Alma 19:33–34

Ammon y los otros siervos también se levantan y comienzan a enseñar el evangelio a todos los espectadores.

Y aconteció que cuando Ammón se levantó, también él les ministró, y lo mismo hicieron todos los siervos de Lamoni; y todos declararon al pueblo la misma cosa: Que había habido un cambio en sus corazones, y que ya no tenían más deseos de hacer lo malo. Y he aquí, muchos declararon al pueblo que habían visto ángeles y habían conversado con ellos; y así les habían hablado acerca de Dios y de su justicia.

Alma 19:35

La enseñanza es efectiva; los bautismos y la formación de una iglesia se suceden.

Y sucedió que hubo muchos que creyeron en sus palabras; y cuantos creyeron, fueron bautizados; y se convirtieron en un pueblo justo, y establecieron una iglesia entre ellos.

Alma 19:36

La obra entre los lamanitas continuó desde entonces.

Y así se inició la obra del Señor entre los lamanitas; así empezó el Señor a derramar su Espíritu sobre ellos; y vemos que su brazo se extiende a todo pueblo que quiera arrepentirse y creer en su nombre.