Por tanto, sucederá que cuando el Señor haya ejecutado su obra completa sobre el monte de Sion y Jerusalén, yo castigaré el fruto del soberbio corazón del rey de Asiria y la gloria de su altiva mirada.
Porque dice:
Mediante el poder de mi mano he hecho estas cosas,
_y con mi sabiduría, pues soy prudente;y he quitado los confines de los pueblos,
_y les he saqueado sus tesoros y he derribado, como hombre valiente, a los habitantes;y mi mano halló, cual nido, las riquezas del pueblo;
_y como se recogen los huevos abandonados, así recogí de toda la tierra;y no hubo quien moviese el ala,
_ni abriese la boca, ni piase.